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sábado, 6 de agosto de 2016

Ya está a la venta la 3ª Edición de La Epopeya de "El Chato"

Chema Menéndez, autor de la La Epopeya de "El Chato". Foto Febus.
      Ya está a la venta la 3ª edición de libro de Chema Menéndez A. Febus La Epopeya de "El Chato" que incluye nuevos datos ya que, desde que se publicó la primera edición en 2009, el autor ha seguido investigando y ha descubierto nuevos elementos que aportan mayor riqueza al personaje protagonista y a sus coetáneos.

      Aprovechamos para recordar las opiniones de algunos de los lectores sobre el mencionado trabajo. La primera es de Begoña Camblor, Doctora en Filología Hispánica, escritora, autora de "Hacia todos los vientos. El legado creativo de Aurora de Albornoz":

Historia y humor son las dos claves de La epopeya del «Chato»; una mezcla que podemos ver  muy pocas veces unirse en un libro con buenos resultados, y que aquí está totalmente conseguida.
Jaime Menéndez, apodado «El Chato», se convirtió en el primer periodista español que escribió para el prestigioso The New York Times, pero no sólo destaca por este dato: a través de la historia de su vida podemos conocer buena parte de lo que nuestro país vivió durante la Segunda República, Guerra Civil y posterior dictadura. En el libro escuchamos su voz, porque es él, desde un imaginado «Más Allá», quien nos habla. Jaime Menéndez era un hombre inteligente, tierno y, sobre todo, lleno de humor. Nos reímos mucho con sus palabras, también lloramos en ocasiones y, todo el tiempo, aprendemos: quien conozca poco de la historia de España aprenderá. Quien conozca mucho, descubrirá nuevos personajes a quienes merece la pena llegar.
La epopeya del «Chato» no es una novela, ni un libro de humor, ni un manual de Historia, ni una biografía. Es todo esto al mismo tiempo. Un libro, sobre todo, sorprendente.                                            
La escritora Begoña Camblor.
         La segunda opinión es de Antonio Muñoz de Mesa, actor, guionista, dramaturgo, director de cine y de teatro y fotógrafo: 


Hay libros de Historia y libros con Historia. "La Epopeya del Chato" pertenece a este segundo grupo. Un libro donde se "revive" una parte de nuestra Historia a través de las entretenidas historias de un personaje audaz, inteligente, comprometido y, sobre todo, con un maravilloso sentido del humor. "La Epopeya del Chato" es más actual ahora que nunca. Es la historia de un superviviente que protege a toda costa sus ideas en un mundo donde las ideas se consideran peligrosas. "La Epopeya del Chato" es un libro de aventuras en un mundo desventurado. Es una guía para sobrevivir a este mundo nuestro de hoy donde corremos el peligro de acostumbrarnos a la injusticia.

El actor y dramaturgo Antonio Muñoz de Mesa. Foto Febus.

     Y la tercera opinión es de Jorge Martínez Reverte, escritor e historiador: 

 Este libro trata sobre un gran periodista español, uno de los mejores del siglo XX, Jaime Menéndez, cuya historia ha permanecido relegada al olvido durante muchos años. La causa fundamental han sido los cuarenta años de dictadura que vivió nuestro país. Pero estamos a tiempo, con su lectura, de enmendar esa grave ignorancia. Menéndez fue un pionero, con su trabajo en el New York Times. Pero, sobre todo, fue un hombre leal a sus convicciones y a su oficio, que ejerció con maestría y dignidad. Una biografía que nos ayuda a comprender el siglo pasado; o lo que es lo mismo, nuestro pasado mismo. No venimos de la nada. Y lo mejor de nosotros arranca de gente como este hombre.

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Jorge Martínez Reverte y  Chema Menéndez. Foto Febus.

En este enlace se puede adquirir La epopeya de "El Chato":

http://www.bubok.es/libros/9421/La-epopeya-de-El-Chato

lunes, 22 de febrero de 2016

Avelina Ranz, La Roja de Vallecas y de Manos Unidas

Avelina Ranz en su juventud. Foto Mayito, digitalizada por Agencia Febus.

Las mujeres se llevaron la peor parte del franquismo

Según informa El.Diario.es la escritora Almudena Grandes dijo en la presentación de su último libro que las mujeres se llevaron la peor parte del franquismo. Efectivamente las mujeres, mayormente republicanas, que tenían presos a sus maridos se llevaron la peor parte. Ellas, anónimas, desconocidas y casi olvidadas se convirtieron en el motor de sus respectivas familias, sacando de donde no había: arrojo, ganas, imaginación, valentía, lucha clandestina y fidelidad con los suyos y, en muchas ocasiones, con la lucha política clandestina durante una época oscura, donde mientras una parte de españoles vivan en libertad, pero con hambre y férreo control policial, la otra era moradora de las desbordadas cárceles franquistas en un número cercano a los tres millones (o más), según datos de Abel Plenn, Charles Foltz, Eduardo de Guzmán o Jaime Menéndez "El Chato". Una de aquellas muchachas fue Avelina Ranz Conde "La Roja de Vallecas".
Avelina Ranz cuando hizo la primera comunión. Foto, digitalizada por Agencia Febus.
Los padres de Avelina: Leonor Conde y Vitoriano Ranz

Avelina Ranz nació, en Madrid, el 10 de noviembre de 1914, fue bautizada en el barrio de Vallecas en la Iglesia de San Román. Ese fue fue su barrio hasta que sus padres cambiaron de residencia al Paseo del Prado 46. Avelina era hija de Leonor Conde, natural de Cadalso de los Vidrios y portera de la mencionada finca del Paseo del Prado, y de Vitoriano Ranz, natural de Paredes de Sigüenza y guardagujas del tranvía madrileño en la calle Toledo. Unos padres bastantes modernos para la época ya que permitieron que Avelina fuese al colegio que estaba en la calle León donde tuvo de compañera a la poetisa Gloria Fuertes, que se graduase en taquimecanografía, en una academia, situada en la calle Núñez de Arce, y que trabajase de taquillera en el metro de Madrid, en la línea 2, en la estación de Santo Domingo.
Avelina Ranz con su madre Leonor. Foto. digitalizada por Agencia Febus.
Vitoriano Ranz, padre de Avelina. Foto, digitalizada por Agencia Febus.

Los hermanos de Avelina: Paca, Manolo y Juanito

Avelina tuvo tres hermanos: Paca, la mayor; Manolo que durante la guerra formó parte del 5º regimiento y del departamento de censura a las órdenes del Teniente Coronel Ortega; y Juanito, secretario en el diario Política, miembro de las Juventudes Socialistas Unificadas, en la agrupación de la calle Santa Isabel, comanda por Eugenio Mesón, y de la 42 Brigada Mixta que luchó durante la guerra en la Casa de Campo. Al final de la guerra, con el golpe de Casado, Manolo y Juanito fueron hechos prisioneros y llevados al estadio de fútbol del Metropolitano que sirvió de campo de concentración.

Avelina y su hermano Manolo en su infancia. Foto, digitalizada por Agencia Febus. 
La familia Ranz Conde. Foto, digitalizada por Agencia Febus.
En 1936 se casó con el intelectual Jaime Menéndez "El Chato"

A mediados de los años 30, Jaime Menéndez "El Chato", anteriormente citado, miembro de la Generación del 27, escritor y periodista de prestigio, ya que había trabajado en la prensa norteamericana como el diario La Prensa o The New York Times, trabajaba como redactor de varios rotativos en Madrid, entre ellos, el diario El Sol, para desplazarse por la ciudad usaba el metro y fue ahí donde conoció a Avelina. Se enamoraron y se casaron por lo civil el 6 de junio de 1936. Ambos se establecieron en el número 6 de la madrileña calle Mallorca en la finca donde vivía también Victoria Kent, gran amiga de "El Chato". Avelina no solo fue el gran amor de "El Chato" sino también su ayudante y cómplice en muchas tareas clandestinas políticas. Absorbió el republicanismo e intelectualidad de su marido lo que la convirtió en una mujer muy culta y preparada. Y todo esto le permitió conocer a lo mejor de la intelectualidad de aquella época como María Teresa León, Dolores Ibárruri, Federico García Lorca, León Felipe o Rafael Alberti.

Avelina asistió al homenaje a Rafael Alberti, en febrero de 1936, en Madrid. Foto, digitalizada `por Agencia Febus.
Avelina y Jaime Menéndez "El Chato" el día de su boda. Foto Mayito, digitalizada por Agencia Febus.
La guerra y el nacimiento de su hijo Jimmy

El 17 de julio de 1936 se produjo el alzamiento militar franquista en Ceuta, asesinando al teniente republicano Tomás de Prada, primera víctima del franquismo, según el escritor Antonio Granados Valdés. Avelina no dudó ni un instante en posicionarse con la República, apoyó a su marido en todo lo que pudo y formó parte de una alianza de mujeres antifascistas, participando en la organización de numerosos actos de propaganda, especialmente los del teatro Monumental del Madrid, y en la venta de periódicos del frente popular, entre ellos, el Mundo Obrero.
El 28 de abril de 1937 nació su único hijo Jimmy, un bebé de la guerra, que llenó de alegría y felicidad a la familia pese a la guerra y las duras condiciones.

Jimmy y su madre Avelina. Foto Mayito, digitalizada por Agencia Febus.
Avelina, Jimmy y Jaime. Foto Mayito, digitalizada por Agencia Febus.

La cárcel y la lucha clandestina

Al final de la guerra Avelina se encontró con que sus dos hermanos y su marido fueron hechos prisioneros, sin quererlo pero asumiendo su responsabilidad se convirtió en la cabeza de la familia. A primeros de abril soltaron a sus hermanos pero a Manolo le volvieron a encarcelar en el Convento de las Pastoras de Madrid. 
Avelina con la ayuda de su hermano pequeño y un familiar que se llamaba Emilio Ruiz Catalán escondieron, jugándose la vida, toda la documentación y libros de su marido en una buhardilla del paseo del Prado 46, con la connivencia de sus padres. A Avelina no le importó perder sus pertenencias, ni el peligro que le suponía usar el estraperlo como medio de supervivencia. Ni corta, ni perezosa embaucó a toda la familia para frabricar, de manera ilegal, jabón que vendía en Cadalso de los Vidrios y Paredes de Sigüenza, la familia de sus padres se portó siempre con generosidad. Gracias a este menester pudo ir a visitar con frecuencia a su marido en los diferentes centros de reclusión donde estuvo, llevándole comida, ya que con los ranchos, cuando los había, se morían de hambre.
Avelina también cumplió con las diferentes misiones clandestinas que le encomendaba su marido como informar o sacar cohonestado las hojas del libro que escribió durante su cautiverio, titulado The Jail. Como reconoció "El Chato", en muchas ocasiones, si no llega a ser por su mujer se hubiera muerto de hambre.

Avelina y varias compañeras que tenían a sus maridos presos. Foto, digitalizada por Agencia Febus.
Su arrojo y valentía traspasó fronteras

Avelina tenía mucho genio. Ese genio, le sirvió, en muchas ocasiones, para poner a cada uno en su sitio y para afrontar las situaciones más desfavorables como esta que rescatamos del libro La epopeya del "Chato"  de A. Febus sobre la visita de las mujeres a los presos políticos del franquismo:

Un suceso enalteció el espíritu de camaradería que reinaba en el centro penitenciario. Rondaba ya 1941. Sí, el invierno de 1941, uno de los más crudos y helados que se recuerdan; el frío penetraba hasta el psoas y el bíceps braquial.  Un día calló una nevada de órdago, a la grande. Una de esas que ahora, cuando ocurren, denominan “La Nevada del Siglo”. Pues bien, allí, en Aranjuez, tuvimos la nevada del siglo. Poco a poco la nieve fue cuajando. Desde la ventana del dormitorio observábamos, como parvularios, la caída a mansalva de los enormes copos que iban cubriendo la explanada que rodeaba el convento… mejor dicho, la cárcel. Tras varias horas la nieve cubría más de medio metro; vaya espectáculo, nuestro presente negro, negro como el carbón, y nuestra explanada blanca, blanca como el papel. Dejó de nevar. El sol hizo acto de presencia, provocando que ese medio metro de nieve  brillase con luz propia. Era miércoles. Día de visita. Pero con la que había caído quién iba a atreverse a venir… Al rato, el camarada Herreros, mirando por la ventana, dijo:
—¡Jaime, corre! ¿No son aquellos Avelina, tu hijo y mi esposa?
—Pues va a ser que sí…
Fue memorable, sólo tres personas  tuvieron la valentía y el arrojo de venir. Les observábamos con ojos de búho: caminaban con dificultad, la nieve les llegaba por las rodillas y, claro, aparte del petate mi amada Avelina también cargaba con  jimmy. Y seguían avanzando, sin prisa pero sin pausa. Esas mujeres habían participado en la defensa de Madrid. Esas mujeres lucharon contra el fascismo y, como estaban demostrando, seguían batallando. El fascismo no pudo con ellas, ni tampoco la madre naturaleza, ni la madre del cordero...
 En un momento, todos los camaradas miraban por la ventana:
—¡Qué cojones tienen! —dijo uno.
—¡Merecen un monumento! —dijo otro.
—¡Sí, pero en la Plaza Roja! —dijo un tercero.
De repente, se oyó un ensordecedor estruendo que nos contagió a todos. Sí, algo histórico se produjo aquel día. Todos, absolutamente todos los presos, nos pusimos a aplaudir y a vitorear a esas dos heroínas, que seguían luchando contra el fascismo. Y testigo de todo aquello una criatura de apenas cuatro años, que observaba atónito lo acontecido… pero eso sí, con cara de satisfacción. Ya lo dijo Dolores: “este niño va a ser muy rojo”…


De Madrid al exilio de Tánger

En 1944 el marido de Avelina salió de presidio en libertad condicional. Durante más de un año trabajó en el departamento de prensa de la embajada de los Estados Unidos pero pronto comenzó la persecución a los masones. "El Chato" lo era y de los gordos por lo que antes de que le volvieran a encarcelar le consiguieron un trabajo, en el exilio, como redactor jefe del diario España de Tánger. Allí, anduvieron de 1946 a 1957, fueron unos años muy felices sin hambre y sin apenas persecuciones. Allí, coincidieron con muchos republicanos exiliados como la familia Cuetos. 
Estando en Tánger Avelina perdió a su padre. Ese hecho la marcó por lo que le pidió a su marido que hiciera todo lo posible para regresar a Madrid junta a su madre viuda. Gracias a la mediación de Vicente Gállego, fundador de la Agencia EFE, falangista que había evolucionado a posiciones más liberales y que dirigía la revista Mundo donde colaboraba "El Chato", consiguieron los avales necesarios para regresar a la capital.

Aladino Cuetos, Jaime Menéndez, Flora, mujer de Aladino, y Avelina, en Tánger. Foto Defouf, digitalizada por Agencia Febus.
Flora de Cuetos, Avelina, Jaime Menéndez y Fernando Peralta, regente del diario España, en Tánger. Foto Defouf, digitalizada por Agencia Febus.
La familia Menéndez en Tánger. Foto Defouf, digitalizada por Agencia Febus.
Manos Unidas le debe su nombre a Avelina Ranz

La familia regresó a Madrid en 1957. Avelina seguía ayudando en las diferentes tareas laborales a su marido marido así como en las referentes a la lucha clandestina antifranquista. Poco después falleció su madre. En 1963 su hijo Jimmy se casó con Rosario de las Heras, matrimonio que dio tres nietos a Avelina: Jaime, Juan Manuel y Óscar. En 1969 Avelina perdió al amor de su vida tras padecer un cáncer. Para superar dicho trance se refugió en sus nietos que los trató como si fueran sus propios hijos y comenzó a colaborar como Pionera en la organización La Campaña Contra el Hambre, una ONG encaminada a reducir el hambre y la pobreza del tercer mundo. En los años 80 Avelina ganó un concurso a nivel nacional que buscaba cambiar el nombre a la mencionada organización, Manos Unidas fue su genial creación. Su trabajo como pionera llegó a oídos de Encarna Sánchez, la famosa locutora de radio, que la entrevistó en unos de sus programas. 

Avelina y Jaime en la boda de su hijo con Rosario. Foto, digitalizada por Agencia Febus.
Avelina con sus nietos: Juan Manuel y Jaime. Foto, digitalizada por Agencia Febus.
Avelina con el periodista Paco Lobatón en un acto de Manos Unidas. Foto, digitalizada por Agencia Febus.

La lucha por recuperar el honor de su marido

Dos hechos importantes ocurrieron en los años 70, por un lado la muerte del dictador Franco y por otro la legalización del Partido Comunista de España. Avelina entró de lleno en el organigrama del PCE, desde la famosa agrupación de la calle del Olivar en el barrio de Lavapiés.
Jaime Menéndez "El Chato" nunca firmó los principios del Movimiento Nacional de Franco por lo que tras su muerte Avelina se encontró que a su marido no le habían pagado la seguridad social, no le habían inscrito en el registro oficial de periodistas y no figuraba en el registro de la Asociación de la Prensa de Madrid de la cual fue directivo en los años 30.
Avelina con sus característicos genio y arrojo empezó una lucha sin cuartel para que recuperar el honor y la reparación de su marido. Tras varios años de "guerra de guerrillas" consiguió que le inscribiesen en el Registro Oficial de Periodistas, en la Asociación de la Prensa de Madrid, y le otorgasen el grado de Teniente Coronel del Ejército, rango equiparable al que tuvo su marido de Comisario Político de Brigada durante la Guerra Civil Española.
Avelina falleció en 2007, siempre presumió de su marido, de su hijo, de sus nietos, de su rojerío y de haber nacido en Vallecas. Toda su vida la pasó luchando, luchando de manera anónima por los suyos y por unos ideales republicanos.
Sin duda, Avelina Ranz Conde forma parte de esas grandes mujeres desconocidas que escribieron una de las páginas más heroicas de la historia de España.


Una de las últimas fotos de Avelina antes de su fallecimiento. Foto Agencia Febus.
Avelina y su gran amor Jaime Menéndez "El Chato". Foto Defouf, digitlaizada por Agencia Febus.

Nota del autor: doy permiso para usar mi artículo para Wikipedia.
Juan Manuel Menéndez de las Heras (A. Febus)




jueves, 23 de abril de 2015

El exilio republicano en Tánger con el Profesor Bernabé López García 3

La Agencia Febus presenta, en exclusiva, esta tercera parte de la entrevista al profesor y catedrático Bernabé López García sobre Tánger y el exilio de los republicanos.

Los colaboradores del diario España de Tánger, entre ellos, varios represaliados del franquismo: Aladino Cuetos, José Luis Moreno, Antonio Colón, Luis Grajales y Jaime Menéndez. Foto Agencia Febus.

El exilio republicano en Tánger con el Profesor Bernabé López García, parte 2

La Agencia Febus presenta, en exclusiva, esta segunda parte de la entrevista al profesor y catedrático Bernabé López García sobre Tánger y el exilio de los republicanos.

El primer número del Diario España de Tánger. Hemeroteca Agencia Febus.

miércoles, 22 de abril de 2015

El exilio republicano en Tánger con el Profesor Bernabé López García, parte I

La Agencia Febus presenta, en exclusiva, esta primera parte de la entrevista al profesor Bernabé López García sobre Tánger y el exilio de los republicanos españoles.

El Profesor y catedrático Bernabé López García, entrevistado por Febus. Foto Agencia Febus.

miércoles, 21 de enero de 2015

El exilio republicano en Tánger por el Profesor Juan Antonio García Galindo

Ha llegado a mis manos un excelente trabajo del Profesor de la Universidad de Málaga Juan Antonio García Galindo. El tema del mismo es el exilio de los españoles republicanos en Tánger. Menester que un humilde servidor llevaba reivindicando muchos años en mis diversos trabajos historiográficos. Curiosamente éstos son la base bibliográfica de una gran parte de este trabajo, cosa que me llena de orgullo y satisfacción, ya que, según el mencionado Profesor , son de suma importancia para la historia del exilio republicano español.
El mencionado trabajo es muy extenso por lo que publicaré solo la parte específica relacionada con mi investigación, mis artículos y mi libro.

La epopeya del "Chato" trata, en varios de sus capítulos, del exilio en Tánger. Foto Agencia Febus.

EXILIOS Y ERRANCIAS EN LA OTRA ORILLA: APUNTES SOBRE LOS INTELECTUALES Y PERIODISTAS ESPAÑOLES EN MARRUECOS (EL CASO DE TÁNGER)
                                           
                                                      Juan Antonio García Galindo
                                                            Universidad de Málaga

                                    Intelectuales y periodistas españoles en Marruecos

(...) Aunque la producción bibliográfica sobre Tánger y el Norte de Marruecos es amplia, destacando, entre otros, el libro de Rachid Taferssiti sobre la ciudad tangerina; en lo que respecta a la presencia de intelectuales y periodistas españoles, la producción literaria, biográfica e histórica es dispersa y difícil de localizar, y se puede encontrar de manera fragmentaria en obras como la antes citada así como en la numerosa producción editorial en lengua española y francesa que aborda enfoques diversos sobre la época. Para nosotros revisten especial interés los testimonios de aquellas personas que nacieron y/o vivieron en Marruecos durante los años del Protectorado, y que nos cuentan desde su experiencia vital cómo era el entorno en el que pasaron su juventud, y a quiénes conocieron. Aunque no hemos podido acceder hasta el momento a toda esta producción, queremos mencionar, sin embargo, algunos ejemplos de interés para este trabajo. Es el caso, entre otros, de Tomás Ramírez, actualmente afincado en Marbella, autor de un voluminoso libro sobre los españoles en la ciudad de Tánger. O de Pepe Carleton, residente también en la ciudad costasoleña, que con su testimonio personal nos sigue dando cuenta de aquella realidad, y cuyo archivo fotográfico ha servido para la reciente exposición sobre “El mundo de los Bowles”, celebrada en Málaga en la Galería Alfredo Viñas durante los meses de marzo y abril de 2010, organizada por el Instituto Municipal del Libro, que recrea los años de Paul y Jane Bowles en Tánger. O del cineasta Emilio Sanz de Soto, fallecido en 2007, cuya existencia giró en torno a sus dos ciudades, Tánger y Madrid, amigo de los escritores y artistas que hicieron realidad el “mito de Tánger”, y cuyo archivo personal se encuentra hoy en la Residencia de Estudiantes, del que solo conocemos por el momento referencias indirectas. O los recuerdos de Antonio Burgos en su “Memoria de Andalucía”. O bien las recientes investigaciones de Juan Manuel Menéndez sobre su abuelo, el periodista Jaime Menéndez, y sobre el diario España de Tánger. Resulta igualmente de excepcional interés el documental de Javier Rioyo, Tánger, esa vieja dama (2002)(...).

Redactores y colaboradores del Diario "España": Cantarero del Castillo, García Pastor, Aldino Cuetos, Samuel Cohen, René Piñero, José Luis Moreno, Grajales, José Luis Navarro (Padre), Jaime Menéndez, Fernando Peralta y Antonio Colón. Foto Defouf, digitalizada por Agencia Febus.

(...) Significativo fue el periódico El Porvenir (1899-1938), que fue fiel al Gobierno de Madrid y mantuvo su publicación hasta 1938, siendo director en su etapa más complicada Germán Ruiz, hijo del fundador Francisco Ruiz López. Junto al diario La Democracia, ambos defendieron a la República durante 1936 a 1938. Ese último año, nacería en Tánger el que sería el caso más paradigmático, el del diario España de Tánger. Nacido como instrumento de propaganda del franquismo se convirtió con el tiempo en un periódico en el que cabían todas las ideologías.
Según datos de Juan Manuel Menéndez, durante la 2ª Guerra Mundial el diario España llegó a ser el periódico más vendido de todo el territorio nacional. Fundado en octubre de 1938 por Gregorio Corrochano, pocos meses antes de la finalización de la guerra civil española y a casi un año del comienzo en Europa de la guerra mundial, al España de Tánger le tocó cubrir informativamente estas dos guerras, y especialmente la última de ellas que se extendió hasta 1945. El éxito fue debido, escribe Menéndez, al tratamiento que el rotativo daba sobre los aliados, enemigos de Franco y del Eje, que eran presentados como valedores de la democracia y de la libertad. Gregorio Corrochano, que había sido crítico taurino de ABC, y que había sido corresponsal de guerra en Marruecos durante la guerra del Rif, utilizó una política de personal sui géneris e inconcebible para un diario español de la época, pues no dudó en incorporar a la plantilla a periodistas republicanos. Junto a Luis Zarraluqui en la dirección, miembro también del Consejo de Administración, escribieron Enrique Bejarano, Francisco Casares, Julio San Martín Perea y Santiago Montoto, a los que se añadieron prestigiosos periodistas españoles exiliados. Entre ellos, destacaron hombres como: el ovetense Fernando E. García Vela (Fernando Vela), masón, republicano, discípulo de José Ortega y Gasset, redactor y director de El Sol, y exiliado en Tánger tras su paso por el Diario de Madrid (1934-1935); José Luis Moreno, redactor de El Sol, preso político y condenado a muerte; Juan Manuel Vega Pico, preso político, redactor de Avance; Juan Antonio Cabezas, preso político, colaborador de El Sol; Luis Grajales, exiliado procedente de Francia, autor y crítico teatral; o Jaime Menéndez “El Chato”, preso político, redactor y último director de El Sol.

Muy pronto verá la luz el documental Diario "España" de Tánger, una historia olvidada donde se cuenta todo lo descrito en este artículo de Juan Antonio García Galindo y mucho más. 
El caso de este último periodista es especialmente significativo. Como escribe su nieto, uno de los pocos expertos en la historia del diario España de Tánger, Jaime Menéndez fue fichado para el periódico tras salir de la cárcel. Escribe a este respecto Juan Manuel Menéndez:
“Nada más salir de la cárcel por “rojo”, Gregorio Corrochano sabiendo, de la gran erudición y profesionalidad de Jaime, de su periplo por Nueva York donde fue editorialista y director del diario La Prensa (primer rotativo hispano en EE UU) y primer español redactor de The New York Times, de su fructífera etapa en Madrid durante la 2ª República escritor de un exitoso libro llamado “Vísperas de catástrofe” y redactor de publicaciones tan prestigiosas como Leviatán, Cruz y Raya, Ahora, y El Sol del cual fue su último director, le ofreció el puesto de redactor jefe del área de internacional del periódico tangerino. Jaime era la columna del mismo, llegaba a escribir más de media docena de artículos por edición. En poco tiempo fue nombrado subdirector y su prestigio y renombre aumentaron vertiginosamente. Sin que nadie lo sospechará mantenía su lucha antifranquista desde su militancia en una célula clandestina del PCE, colaborando en dicho menester con su pluma”.
La figura de Jaime Menéndez, el primer periodista español en The New York Times, y militante comunista, era una muestra del sincretismo político-informativo que impuso Corrochano al periódico en un contexto nada favorable. Esta convergencia en el mismo diario de periodistas de distintas tendencias convirtieron al diario de España de Tánger en una isla de libertad periodística que permitió que coincidieran en sus páginas artículos y articulistas vinculados al régimen franquista, y artículos y articulistas vinculados a la democracia. Los aires de libertad que inspiraba el periódico llegaban a la península, donde se difundía, y especialmente a Andalucía. El periodista sevillano Antonio Burgos, así lo recuerda en su serie sobre la Memoria de Andalucía:
“El diario creado por Gregorio Corrochano y dirigido por Zarraluqui era el refugio de muchos periodistas republicanos que habían salido de estampía de Madrid o de las cárceles franquistas, como Fernando Vela, que había sido secretario de Ortega y Gasset. Por allí andaba Eduardo Haro Tecglen y allí recalaron los dibujos taurinos de Andrés Martínez de León, que no podía publicar su Oselito en los periódicos de Madrid porque había sido republicano y había estado condenado a muerte."

Muy pronto verá la luz el documental Diario "España" de Tánger, una historia olvidada donde se cuenta todo lo descrito en este artículo de Juan Antonio García Galindo y mucho más. 
El España de Tánger defendía todo lo contrario que el Córdoba, el Patria o el Odiel. Para el España, la contienda de 1936-1936 había sido una guerra civil y no una Cruzada de Liberación. Para el España, había una idea en marcha que se llamaba Europa; aquel diario nos hablaba de un mundo emergente, que eran las democracias que en la II Guerra Mundial habían vencido al fascismo. Sus páginas tenían una singular extraterritorialidad, como Tánger mismo, a la que no llegaba el enorme peso de la Iglesia en la vida cotidiana de aquellos años. España de Tánger era un diario civil que entraba por las tardes en una Andalucía militar y religiosa” (...).

Referencias bibliográficas:
Burgos, Antonio, “El España de Tánger, periódico andaluz”, in: El Mundo de Andalucía, 11 de enero de 1997.
Conoscenti, Michelangelo, Los medios de comunicación en el Mediterráneo, Barcelona, CIDOB/Icaria, 2005.
Cruz, Juan, “Muere Haro Tecglen, el niño republicano”, in: El País, 20 de octubre de 2005.
Daoud, Zakya, Gibraltar, improbable frontière, París, Séguier, 2002.
Fuentes, Juan F. y Fernández Sebastián, Javier, Historia del Periodismo Español, Madrid, Síntesis, 1997.
Larramendi, Miguel H. (Coord.), Historia y memoria de las relaciones hispanomarroquíes, Madrid, Ediciones del Oriente y del Mediterráneo, 2007.
López García, Bernabé, Marruecos y España. Una historia contra toda lógica, Sevilla, RD Editores, 2003.
Menéndez, Juan Manuel, “Jaime Menéndez y el diario España de Tánger”, in: Marruecos Digital: http://www.marruecosdigital.net/xoops/modules/wfsection/article.php?articleid=1243, 2007a.
Menéndez, Juan Manuel, “El diario España de Tánger después de la 2ª Guerra Mundial”, in: Marruecos Digital: 
http://www.marruecosdigital.net/xoops/modules/wfsection/article.php?articleid=1772, 2007b.
Menéndez, Juan Manuel, La epopeya del Chato, Madrid, Agencia Febus, 2009.
Molina Foix, Vicente, « Obituario. Emilio Sanz de Soto, hombre de letras y de cine. Fue complice de Bowles, Capote, Haro y Saura», in : El País, 26 de noviembre de 2007.
Posadas, Maribel, “El exilio republicano español en Marruecos”, in: www.diariocalledeagua.com. Consulta realizada el 25-V-2009.
Ramírez Ortiz, Tomás, Si Tánger le fuese contado… Nombres españoles en el mito de Tánger, Málaga, Algazara, 2005.
Sueiro, Susana, « España en Tánger durante la Segunda Guerra Mundial : la consumación de un anhelo », in : Espacio, Tiempo y Forma, Serie V: Historia Contemporánea, nº 7, 1994, págs. 135-163.
Valderrama Martínez, Fernando, Historia de la acción cultural de España en Marruecos, 1956.
Yazidi, Bechir, El exilio republicano en Túnez. A Coruña, Ediciones Embora, 2009.